Psicosomática

 

Ciencia y Religión
 
 

 

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Ciencia y Religión

Este artículo fue leído en la mesa redonda del sábado 12 de junio del 2004, titulada Ciencia y Religión.
Como no he podido obtener el texto del resto de la mesa incluyo el mío, ampliado ligeramente, ya que no es lo mismo un texto expuesto hablado que para ser leído.

El primer punto es señalar los aspectos donde se desenvuelve cada faceta del pensamiento humano, vistos desde perspectivas diferentes.

Como decía Schopenhauer : Toda ciencia es en sentido estricto, por lo que yo entiendo un estudio sistemático con el hilo conductor del principio de razón, nunca puede alcanzar una última meta ni tampoco puede proporcionar una explicación plenamente satisfactoria, porque jamás atañe a la esencia mas intima del mundo ni nunca puede ir mas allá de la representación, sino que mas bien en el fondo sólo enseña a conocer la relación de una representación con otra1.

Cualquier ciencia parte siempre de dos datos capitales. Uno de ellos es el principio de razón, en alguna de sus formas, en cuanto órgano; el otro es su objeto particular, en cuanto problema.

 Ejemplos.
La Geometría el espacio como problema y a la razón de ser en el espacio como órgano.
La Aritmética tiene al tiempo como problema y a la razón de ser en el tiempo como órgano.
La Lógica tiene las relaciones de los conceptos en cuanto tales como problema y a la razón de conocer como órgano.
La Historia tiene al conjunto de los hechos acaecidos de los hombres como problema y a la ley de la motivación como órgano.
La Ciencia natural tiene a la materia como problema y a la ley de la causalidad como órgano, su meta y fin es servirse del hilo conductor de la causalidad para reducir todos estos posibles estados de la materia a otros y finalmente a uno, derivando a su vez unos de otros y finalmente de uno solo2.

Aquí se contraponen  dos estados como extremos: el estado de la materia inerte y tosca, el elemento primordial por un lado, el objeto menos inmediato del sujeto y el estado de la materia en que ella es el objeto más inmediato del sujeto el organismo humano por el otro. La Ciencia natural estudia el primer estadio en cuanto química, física, mecánica, etc., y el segundo en cuanto fisiología.  Pero aún así ambos extremos siguen siendo inaccesibles y solo se consiguen aproximaciones entre ambos.

En todos los casos también en la ciencia nos movemos con interpretaciones, subjetividades de la realidad, que sólo cuando conseguimos medirlas y que sean repetibles, podemos aceptar que de momento estamos con una percepción objetiva de la realidad y consensuada por la mayoría. Esto va formando el paradigma destacado en cada momento de la realidad, que irá cambiando según se vayan discerniendo nuevas hipótesis que nos expliquen de nuevo la realidad que creemos objetiva.

Donde situamos la Religión entonces.

            El hecho religioso parte de percepciones y de fenómenos intuitivos, ya sean percibidos de forma vigil o en sueños y son desvelados como visiones y revelaciones.  Esto era debido a la situación mágica misterica de la antigüedad, donde la individualidad no estaba desarrollada y el grupo sólo tenía la voz individual del jefe de tribu, del chaman o del sacerdote.  Todo aquello percibido intuitivamente era legado de los dioses.

Pero la evolución de esos hechos histéricos fue transformándose en un proceso reflexivo, crítico, donde aparecían intuiciones y conceptos que podían ser rebatidos y que mejoraban la percepción de la realidad, así nació la filosofía, la mejor herramienta de discernimiento y discusión, que permitía diferentes hipótesis interpretativas de la realidad que debían ser consensuadas, a su vez facilitó el desarrollo de las ciencias empíricas y experimentales. En nuestro mundo debemos ese esfuerzo a los griegos inicialmente.

Que sin ser conscientes del proceso como lo vemos actualmente, describieron como funciona la psique, a través de metáforas y del desarrollo de los mitos, que sirven para integrar el instinto en los seres humanos que es activo siempre aunque se nos haga a nosotros inconsciente.

Obviamente entonces el sentido que le daban era de una absoluta vigencia de los dioses, cuando eran realmente fuerzas instintivas que se expresaban mediante lo que hoy conocemos por el concepto arquetipo.

Cuando esos mitos y relatos, adquirían carta de verdad absoluta y de dogma, no como hacían los filósofos que le daban una cierta relatividad a los procesos, se convertían en dogmas de fe y eso les daba carta de inmutables y de proceso permanente, con lo que esa era la característica grave de las religiones, perdían su sentido metafórico, docente, ético y obligaban a los sujetos a ver la realidad como la intuían algunos de sus místicos sin opción a experimentarla o debatirla, ese es el drama de las religiones.  Su dogmatismo a partir de asertos interpretativos de importantes intuiciones de la psique humana, subjetivas, pero que podían dar sentido a la realidad, de alguna forma se convertían en supuestas verdades absolutas que debían seguir todos los fieles y además extenderlas a los demás.

            Hubo en ello un gran cambio a lo largo de la historia de la humanidad, pues esa necesidad de interpretación de la realidad y de sentido de la vida, adquiere una mayor aproximación en las religiones monoteístas, donde se pasa de dioses que expresan las fuerzas de la naturaleza, los instintos (figuras arquetipales del inconsciente como señala Jung en muchos textos suyos 3 ) a ser luego representación de un único dios. Sin posibilidad de entender que es ese galimatías de imágenes que genera la mente y su sentido, con lo que se constriñó la expresión del ser humano en su aspecto mas subjetivo, la emoción y cayó bajo el peso de la moral.
Ese cambio decisivo de un solo dios y posteriormente las diferentes ideas inconscientes de los arquetipos, donde se va pasando de ser ángeles, demonios, santos, profetas, etc., cuyo gran drama y derrota es el uso del dogma y la fe ciega, no dialéctica  y critica.  Y por otro lado, mediante la filosofía y  la psicología profunda a una búsqueda mas interior del sentido intimo de cada individuo, que es representado en el self y en el Sí mismo, según Jung.
Puede que en los albores de la humanidad, la actitud dogmática podría ser necesaria para construir un esqueleto sólido  de funcionamiento,  ya sea por intereses moralizantes o de poder, pero que con el tiempo, ahogaba su utilidad y lo alejaba de la actividad de la intuición aplicada a las ciencias empíricas y criticas.  Llevando a los grandes dramas inquisitoriales contra la ciencia, los casos de Vesalio, Giordao Bruno, Galileo, entre otros.

 Y en la actualidad, continua esto, es terrible la intransigencia de todas las religiones integristas tanto las de índole católico como musulmán, totalmente alejadas del deseo natural y funcional del ser humano de hallar alguna aproximación a la comprensión de su propia existencia en el mundo, algo tan difícil como encontrar el mismo sentido del mundo y de la realidad, reconociendo que al menos la realidad ES, pero sólo a partir de que es percibida por nosotros y es hecha consciente, pues el mundo necesita de nosotros para ser representado, leído, dicho. Sin nosotros, sin nuestra conciencia no es dado, pero eso no nos permite la soberbia de dogmatizarlo.

El problema de nuevo es de poder, alimentado por el miedo a percibir que todo sea cuestionable, que la moral se destruya porque la ética aún no está madura, porque el hombre aun no es bastante humano, sigue siendo bastante bestia, que no es lo mismo que animal. El animal sigue el instinto, no es consciente aunque percibe y en cierta forma intuye, pero se mueve a tenor de sus instintos y hormonas, con lo que su acción se autorregula por la naturaleza.

Solo el humano que siendo un animal, un primate, adquirió el hecho de la conciencia por factores evolutivos, es el que tiene la dificultad de madurar esa función y ponerla dialécticamente en confrontación con su instinto4, eso ha llevado en gran parte de la especie a un embrutecimiento, a una actitud de bestia, es decir, de animal que piensa, pero que es dominado por sus instintos ya sea abandonándose a ellos o negándolos como hacen muchas religiones, cuando la posible solución de equilibrio es poder entender como utilizarlos vivirlos y a la vez como manejarse con la conciencia, como herramienta que nos interpreta el mundo, cada vez, según vamos adquiriendo mas representaciones de él.

Ese sigue siendo el gran drama, donde actualmente, también en la ciencia hay integrismo, solo algunos representantes de la ciencia tiene una posición dialéctica en sus principios, sino que la mayoría  pecan de actitudes dogmáticas, que han conllevado a una mayor confrontación con las religiones, impidiendo que al menos la población,  si es bien informada, pueda elegir que forma de interpretación intima y ética quiere hacer de los conocimientos que la ciencia le aporta de la realidad, que aspectos de las tradiciones religiosas explican metafóricamente su acontecer intimo, inconsciente, mental, aparte del deseo rígido de sus representantes, que no desean conocer mas información de la ciencia, pues socava sus tradiciones.  Tampoco se facilita un acercamiento a la filosofía ni a la psicología  profunda.

Todo esto nos ayudaría a poder experimentar e interpretar el mundo desde nuestra personal y exclusiva realidad, facilitando una comunicación con el otro que nos enriquezca y nos enseñe a conocer mejor nuestras variadas interpretaciones del mundo y de la realidad y a adaptarnos a las diferentes formas que tenemos de imaginarnos e inventarnos el y en el mundo. 

Como decía Borges:

“Si el mundo es el sueño de Alguien, si hay Alguien que ahora está soñándonos y que sueña la historia del Universo, entonces la aniquilación de las religiones y de las artes, el incendio general de las bibliotecas, no importa mucho mas que la destrucción de los muebles de un sueño. La mente que una vez los soñó volverá a soñarlos; mientras que la mente siga soñando, nada se habrá perdido. La convicción de esta verdad, que parece fantástica, hizo que Schopenhauer comparara la historia a un caleidoscopio en el que cambian las figuras, no los pedacitos de vidrio, a una y eterna y confusa tragicomedia en que cambian los papeles y mascaras, pero no los actores.”5

 

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                                               Bibliografía

Schopenhauer, A. De la cuádruple raíz del principio de razón suficiente. Ed. Gredos. BHF Clasicos1.1998.
Schopenhauer, A.  El mundo como voluntad y representación. Vol. I. Ed. FCE y Circulo. 2003.
Jung, C.G. O.C. Vol. 14. Mysterium Coniunctionis. Ed. Trotta. 2002.

 

1.- Schopenhauer, Arthur. El mundo como voluntad y representación, vol. I. Ed. FCE C. Lectores. 2003. p.112.subir

2.- ibid.subir

3.- Jung, C. Obras completas. Misterium coniunctionis. Vol.14. Ed. Trotta.2002.subir

4.- Esto lo reflejan diferentes mitos, como el Génesis bíblico, en la caída de Adán y Eva; la idea de un mundo infernal sin salida como los babilonios, etc.subir

5.- Borges, J.L. .Obras completas. Emecé Ed.,Barcelona. 1989. Otras inquisiciones, vol. II, p.57.subir